Demostrando el oficio

El inicio de las aventuras de HLA FC - Publicación original: 30.04.2013

créditos imagen: https://kosovokosova.files.wordpress.com

Apasionadamente jugamos fútbol y juntos pensamos que en el futuro… se puede jugar mejor!

Las razones por las que alguien juega fútbol pueden ser tan diversas como los tipos de colores que puedan existir. Sin embargo hay algo en común en cada una de las personas que practica este deporte… El sueño de salir campeón. Ese sueño que se alimenta con cada triunfo y que golpea duro con cada derrota.

Así fue como los colegas de la oficina de HLAL, se embarcaron en una empresa que terminó por reafirmar los principios fundamentales del “balónpie”… la constancia y el trabajo en equipo.

El inicio de la liga fue demoledor. Quince nombres figuraban en la lista de guerreros que saldrían a defender los colores hiltianos. Sin embargo, sólo seis fueron los que pudieron presentar batalla ante un experimentado rival, quién sin piedad alguna derribó sin vacilar a un equipo de amateurs.

Aprendizaje que fue bien interiorizado y corregido en el próximo encuentro, en el que sin temor alguno se avasalló al rival impartiendo una dura lección y un vivo recordatorio para los otros participantes: Somos novatos pero vamos en serio.

Fueron 7 encuentros en total. Cada uno de ellos con jugadas, momentos de gran nivel o incluso algunos para olvidar. Pero sin duda alguna, el partido de la serie, fue el que se jugó contra Maersk.

En dicho juego el equipo estaba cayendo 0 a 2 que junto con destruir la moral, lapidaba las opciones de continuar con vida en la liga… Hay momentos en la vida en los que, pese a todo, decides que no está dicha la última palabra… y así como si de magia se tratara, la energía del planeta entero se volcó en el equipo y dominados casi por una fuerza sobrehumana, la convicción y el deseo de lograr el objetivo pintó los ojos de color rojo y negro… Así, terminado el primer tiempo, fue que todo cambió. Un momento épico.

El equipo tuvo altos y bajos, la rotación de jugadores a veces jugaba en contra, pero así y todo, el poco oxigeno que había se utilizaba al máximo. Cada uno aportaba y daba lo mejor de sí, el objetivo era sólo uno: mojar la camiseta. A esas alturas el rival no era otro que uno mismo, tus convicciones y deseos de victoria, por sobre tus pulmones, tu cuerpo, tu capacidad física… filosofía pura.

Rematando en quinto lugar. Los resultados de la liga fueron aceptables: Con 43% de rendimiento (3 victorias y 4 derrotas), 15 nombres + 2 invitados y con el goleador de la liga (acabados 7 encuentros), el equipo “rojinegro” fue capaz de defender una posición, dar pelea por el paso a semifinales y dejar un sabor agradable a la vista de los organizadores del torneo.

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