Convicciones personales

Reflexión sobre las convicciones personales.

Créditos imagen: http://www.s2sbrownclinic.com

6.400 kilómetros. Esa fue la mas reciente hazaña realizada por una colega. Acababa de estar de cumpleaños y se había pedido un par de dias de vacaciones. Le pregunté que por cuánto tiempo se iba, a lo que responde 40 días. A dónde irás? Bueno, iré a montar en bicicleta. Y así fue.

Una colega se fue de vacaciones y estuvo 40 dias recorriendo Europa... en bicicleta. Al principio lo encontré extraño. Cómo puedes siquiera pensar en tomar tus dias de vacaciones sólo para pedalear?. Entre broma y broma la animé a que se tomara fotos y que hiciera un blog. Su respuesta fue... En verdad es una buena idea, pero no voy a tener tiempo. Eso me puso a pensar.

Tal era su foco en lograr el objetivo que las trivialidades vistas por alguien como yo parecían un poco tontas. Reflexioné sobre lo increíble que son las convicciones y lo poderosas que pueden llegar a ser. Luego me puse a pensar en todo aquello que en algún momento planifiqué y nunca pude llegar a concretar porque en el afán de pensar en los "escenarios" o la idea de tener hasta el más mínimo detalle bajo control, terminaba por complicar todo, transformando algo simple en algo demasiado complejo para llevar a cabo. Del mismo modo, recordé aquellos planes o ideas que carecían absolutamente de valor, pero a las que sin embargo invertí tanto tiempo que al final las terminé dejando morir o ejecutando sólo por cariño ya que nunca les asigné la prioridad, el foco adecuado o por el contrario subestimé el valor de la evaluación de su viabilidad. Bajo ese prisma es muy común sobre-evaluar decisiones triviales y sub o mal evaluar decisiones que son estratégicas... aunque eso da para otro texto.

Volviendo a la historia de mi colega, el simple hecho de pensar que cruzó Suiza, Francia, España y Portugal y que no se haya parado a tirar una foto, da como para convulsionar, pues claro para nadie hace sentido! pero en verdad la foto es la que no hace sentido. Mi compañera estaba clarita: el objetivo era recorrer 6.400 kms en 40 días, entonces tu plan parte sobre la base de hacer 160 kilómetros por dia. Punto. Que la fotito, que el souvenir, que la anécdota, que te pases por aquel lugar turístico, el morbo por saber cuánto equipaje llevó y dónde se quedó, es al final accesorio y comida para la farándula... En verdad, como en la vidad misma, sólo son distracciones que hacen que te desvíes del plan original, poniendo en riesgo la consecución de un objetivo concreto, porque claro, no es parte del plan. Peor aún es cuando tratas de explicar a otros lo que quieres hacer tratando de obtener su aprobación o dándoles en el gusto. Tremendo error!! Las convicciones se basan en las creencias personales y como tal no podemos pretender que todos entiendan o vean las cosas bajo nuestro propio punto de vista.

Convicción en lo que se hace, Foco para centrarse en lo que debe ser hecho y Voluntad para cuando llegan los momentos difíciles, simples claves para no seguir agregando buenas intenciones a la lista de proyectos inconclusos, sean estos académicos, profesionales o personales.

Cuando vivía en Panamá, me inscribí en un gimnasio que quedaba, literalmente, al lado del edificio en dónde se encontraba mi departamento; fui sólo un mes, pero pagué por un año. Me pasaba que no encontraba el día perfecto. En otra ocasión tuve la oportunidad de compartir un cafe con una colega, fue en medio de un período de alto estrés, pero la conversación fue bastante productiva (y entretenida por lo demás). Finalmente me comenta... "Siempre he querido compartir un café con alguien de otro departamento pero nunca encuentro el momento apropiado". Mi respuesta fue: "Simple! Si sigues esperando es muy probable que no lo hagas nunca, pues no lo pienses ni esperes más, sólo hazlo".

Creo sinceramente necesitamos más del típico "se pensó, se dijo y se hizo". Punto.

Volviendo con la historia de mi colega y su viaje en bicicleta. El día inmediatamente después del 40vo día de pedaleo y de llegar a casa, vuelve a la oficina a trabajar. Tontamente e incrédulos le hemos preguntado que si no estaba cansada, que porqué no espero a que acabara la semana para descansar un poco. Su respuesta: "Sí, tal vez te cansas de pedalear, pero la mente está fresca".

Todo lo que vio, lo qué vivió, las sensaciones y emociones las tiene allí en su cabeza y corazón. La satisfacción personal de mirar al del espejo y decir: "hice lo que me propuse". Por otro lado, una pena por nosotros, que no podremos ver las fotos de su viaje que es lo que al final del día nos importa a los demás.

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